Lo que comenzó como una tendencia viral en TikTok e Instagram ha cruzado la pantalla para materializarse en las calles de la capital uruguaya.
Esta semana, la Plaza Independencia fue el escenario del primer encuentro masivo de la comunidad Therian en Uruguay, un movimiento que reúne principalmente a adolescentes y jóvenes que se identifican, de forma espiritual o psicológica, con animales no humanos.
La convocatoria, impulsada por redes sociales tras el éxito de reuniones similares en el Barrio Chino de Buenos Aires, atrajo a decenas de participantes que lucieron máscaras artesanales, colas y realizaron exhibiciones de quadrobics (ejercicio físico que consiste en correr y saltar en cuatro patas imitando los movimientos animales).
¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE SER THERIAN?
A diferencia de otras subculturas como los "furries" (centrados en el disfraz y el arte), los therians aseguran que su conexión es involuntaria y profunda. Según los testimonios recogidos durante la jornada, no afirman ser animales físicamente —son plenamente conscientes de su condición humana—, sino que sienten que su esencia o "teriotipo" pertenece a otra especie.
Identidades diversas: En la plaza se pudieron ver jóvenes identificados como zorros, lobos, gatos y hasta "politherians" (quienes sienten conexión con más de un animal).
Vida cotidiana: La mayoría de los asistentes enfatizaron que llevan una vida "normal": estudian, trabajan y se comportan como humanos la mayor parte del tiempo, reservando su identidad animal para momentos de meditación o encuentros grupales.
Shifts: Algunos describieron experiencias de "cambios internos" donde sus instintos o percepciones se alinean temporalmente con los de su animal guía.
TENSIÓN Y DEBATE EN EL CORAZÓN DE LA CIUDAD
La reunión no pasó desapercibida y generó reacciones encontradas entre los transeúntes. Mientras algunos observaban con curiosidad y respeto los saltos de los jóvenes, otros manifestaron su rechazo. La jornada del pasado martes incluso registró momentos de tensión cerca del Mausoleo de Artigas, donde se produjeron incidentes menores que requirieron la intervención de la Policía para dispersar a grupos que confrontaban a los jóvenes therians.
El fenómeno ha escalado rápidamente a la esfera pública, provocando comentarios de figuras políticas y análisis de profesionales de la salud mental. Algunos psicólogos locales sugieren que, más allá de la controversia, estas manifestaciones reflejan una búsqueda de pertenencia y nuevas formas de expresión identitaria en la era digital.
HACIA UNA COMUNIDAD ORGANIZADA
La impulsora del encuentro, una joven llamada Manuela, destacó que el objetivo es dejar de sentirse "solos" y crear espacios seguros para compartir su visión del mundo sin temor al prejuicio. La comunidad ya planea futuras "juntadas" en otros puntos del país, consolidando a Uruguay como uno de los nuevos focos de este movimiento en la región.

Publicar un comentario
Publicar un comentario