Este mediodía ocurrió un fatídico incidente laboral que cobró la vida de un operario de apenas 24 años. El suceso tuvo lugar en una de las zonas con mayor actividad inmobiliaria de la capital, específicamente en un edificio en fase de construcción ubicado en la intersección de las calles Francisco Vidal y Juan María Pérez.
De acuerdo con los reportes iniciales recabados en la escena, la víctima se encontraba desempeñando sus labores habituales en la planta número nueve de la estructura cuando, por razones que aún son materia de peritaje, se precipitó al vacío a través del ducto destinado a la instalación del ascensor.
Detalles del siniestro y primeras declaraciones
La magnitud del impacto provocó el deceso inmediato del trabajador. Según las declaraciones brindadas por la arquitecta responsable de la obra a las autoridades presentes, existe una hipótesis preliminar que sugiere que el operario habría removido voluntariamente una de las barandas de seguridad que protegían el acceso al hueco del elevador. Sin embargo, esta versión es solo una pieza del rompecabezas que la justicia deberá armar.
Las líneas de investigación actuales no descartan ninguna posibilidad. Se evalúa si el joven pudo haber sufrido una descompensación física repentina, un mareo o cualquier otro factor clínico que lo hiciera perder el equilibrio justo en el momento en que la barrera de protección no estaba en su sitio. También se analizará si se cumplían estrictamente todos los protocolos de seguridad laboral y si el operario contaba con los elementos de sujeción necesarios para tareas en altura.
El ambiente en la obra tras el accidente fue de total consternación. A diferencia de otros siniestros similares donde se procede a la evacuación inmediata, en esta ocasión los compañeros de trabajo de la víctima permanecieron durante las primeras horas en los niveles superiores del edificio, visiblemente afectados por la pérdida del joven colega.
La policía científica y efectivos de la seccional correspondiente se desplegaron rápidamente en el lugar para preservar la escena y recolectar testimonios. El caso ya se encuentra bajo la órbita de la fiscalía, que ha solicitado diversas pericias técnicas sobre la estructura y los dispositivos de seguridad instalados en el noveno piso.
Análisis del contexto de seguridad en altura
Este lamentable hecho vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre las condiciones de seguridad en las obras de gran envergadura en Uruguay. El barrio Punta Carretas, caracterizado por sus edificios de lujo y proyectos arquitectónicos modernos, se convirtió hoy en el escenario de una realidad cruda que afecta a cientos de familias vinculadas al sector de la construcción.
La investigación deberá determinar con precisión:
Si existía una orden de trabajo que justificara el retiro de la baranda.
Si el trabajador utilizaba el arnés de seguridad y si este estaba debidamente anclado.
El estado de salud previo del operario para confirmar o descartar la hipótesis de la descompensación.
La comunidad y los gremios del sector aguardan con expectativa los resultados de la autopsia y los informes de los peritos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, quienes también tomaron intervención en el caso para verificar el cumplimiento de la normativa vigente.
La pérdida de una vida joven en el ejercicio de su profesión es un recordatorio doloroso de los riesgos constantes que enfrentan quienes construyen el perfil urbano de nuestra ciudad. Mientras las pericias avanzan, queda el luto de una familia y la incertidumbre en una obra que, por ahora, ha quedado en silencio.
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