Con un día nublado, es una mañana perfecta para reflexionar, quizá te has preguntado sobre una de las tendencias de salud más populares: la dieta cetogénica o keto. Más que una simple moda, se trata de un régimen alimenticio que transforma la forma en que el cuerpo obtiene energía, ofreciendo beneficios que van más allá de la pérdida de peso.
Cómo funciona la magia de la cetosis
Normalmente, nuestro cuerpo utiliza los carbohidratos como fuente principal de combustible. Sin embargo, cuando los reduces drásticamente —a menos de 50 gramos al día, por ejemplo— y aumentas el consumo de grasas, el organismo entra en un estado metabólico llamado cetosis. En este estado, el hígado descompone la grasa para producir cuerpos cetónicos, que el cerebro y los músculos utilizan como energía.
Este cambio de "motor" es lo que hace que la dieta sea tan efectiva para bajar de peso, ya que obliga al cuerpo a quemar sus propias reservas de grasa.
Más allá de la báscula: los beneficios de la dieta keto
Pérdida de peso efectiva: Al usar la grasa como combustible, la dieta keto ayuda a una pérdida de peso más rápida y sostenible.
Control del apetito: Las grasas y proteínas generan una mayor sensación de saciedad, lo que reduce los antojos y el picoteo entre comidas.
Mejora de la salud metabólica: Estudios sugieren que puede ayudar a controlar los niveles de azúcar en sangre, lo que es beneficioso para personas con diabetes tipo 2 o resistencia a la insulina.
Potencial terapéutico: Se ha utilizado durante mucho tiempo para tratar la epilepsia en niños y se investiga su posible rol en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
¿Y qué pasa a largo plazo?
Si bien los beneficios a corto plazo son evidentes, la dieta keto no es un camino sin desafíos. Mantener un estilo de vida tan restrictivo puede ser complicado, y un retorno a los viejos hábitos a menudo lleva a recuperar el peso perdido. Además, a largo plazo, algunos nutricionistas alertan sobre posibles efectos secundarios como:
Deficiencias nutricionales: La restricción de frutas, granos y legumbres puede llevar a una falta de vitaminas, minerales y fibra.
Problemas renales: Un alto consumo de proteínas puede ejercer presión sobre los riñones en algunas personas.
Efecto "yo-yo": Dejar la dieta sin una transición adecuada puede generar un rebote de peso.
Aviso importante: Este contenido es meramente informativo y no debe considerarse como un consejo médico. No somos profesionales de la salud ni recomendamos seguir esta o ninguna otra dieta sin la supervisión de un especialista. Antes de realizar cualquier cambio en su alimentación, es fundamental que consulte con su médico de cabecera o un nutricionista.

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