La Justicia consideró que Fiscalía no logró reunir pruebas contundentes e irrefutables.
José Francisco Olivera Gutiérrez, de 75 años, salió de su casa en el barrio Mandubí de la ciudad de Rivera el 8 de diciembre del año 2018 y nunca regresó.
Meses después tres personas fueron detenidas, y una de ellas dijo que lo habían matado y que lo llevaron a un predio forestal.
Lo arrojaron a un tajamar con piedras atadas al cuerpo para que no saliera a la superficie.
Sin embargo, y pese a que Bomberos vació el tajamar, el cuerpo nunca apareció.
Un adolescente de 16 años fue imputado por homicidio especialmente agravado e internado en el Inisa, pero ahora el juez Gaspar Ardao lo absolvió y ordenó liberarlo.
Estableció en la sentencia que la Fiscalía no logró presentar pruebas contundentes, que no aparecieron ni el cuerpo, ni el arma, ni la bicicleta de la víctima, y que la acusación se basó en testimonios e hipótesis.
Fuente / Teledoce
