LA PAZ - CLAVÓ UN PINCHO A SU EX PAREJA EN LA CABEZA Y SU EX SUEGRO LO MATO


La película “Cabo de Miedo”, protagonizada por Nick Nolte y Robert de Niro, es un cuento de hadas comparado con lo que vivió en las últimas horas una familia de la zona rural de La Paz (Canelones).

Las desavenencias entre la pareja eran cosas cotidianas. Tenían una hija en común de cuatro años. El matrimonio vivía en una chacra de la zona rural de La Paz. Al lado residían los padres de la mujer y una conexión interna unía las dos viviendas.
-
-
La pareja se separó hace un tiempo. A las 5 de la mañana del miércoles 28, el hombre, que trabajaba en una cementera y es deportista, golpeó en la casa de su expareja. Esta le dijo que no podía acercarse. El recién llegado le señaló que solo iba a buscar unos championes y se iría. Entró a la casa. Y se acostó con su hija que dormía en ese momento. “Te tenés que ir”, le dijo la dueña de casa. El hombre replicó: “A mi hija me la llevo”.

Al escuchar la discusión, el padre de la víctima de violencia doméstica ingresó a la casa y trató de defenderla. Su exyerno le pegó una paliza que incluyó patadas en todo el cuerpo. 

Antes de irse, el agresor gritó: “Voy a volver y a matar a todos”. La familia concurrió a la seccional policial y presentó denuncias por lesiones personales y violencia doméstica. 
-
-
La Justicia no dispuso para el agresor tobilleras ni custodia policial para la mujer, dijeron a El País los abogados de la familia de la víctima, Marcos Pacheco y Juan Carlos Fernández Lecchini.

A las 9 de la mañana del viernes 30, el repartidor de pan dejó, como todos los días, el pan colgado de un gancho en un árbol y se fue. El padre de la víctima abrió la puerta de la casa y fue a buscar el pan. Su exyerno, que estaba escondido, lo sorprendió y le dio varios cuchillazos en la espalda. 

La esposa del hombre apuñalado tomó un revólver de arriba de la heladera y le tiró dos disparos a su exyerno. Pese a estar herido, el individuo entró a la casa. De arriba de la mesa tomó un pincho de hacer asado y lo clavó varias veces en la cabeza de su expareja tras tirarla al piso. El suegro lo mató de un escopetazo.

La Justicia hizo lugar al pedido de Pacheco y de Fernández Lecchini sobre que, mientras la Fiscalía comprueba que se dieron todas las condiciones de la legítima defensa, los emplazados aguarden la decisión fiscal en su domicilio.
-
-
Fuente: El Pais

Seguir Leyendo